Papel o ebook

No son pocas las veces que me planteo cuál de las dos opciones escoger a la hora de adquirir un nuevo libro. Lo cierto es que ambas tienen sus pros y sus contras, y eso es un problema, porque a cada nueva adquisición se vuelve a plantear esta duda. Así que he pensado que plasmarlo aquí podía ser un buen ejercicio para aclarar mis dudas, y tal vez también las tuyas.

El papel tiene mucho a su favor. Ese olor de impresión, esa sensación de poseer el libro y llevarlo a todas partes y lo bien que queda en la estantería… eso es mucho. Más allá de lo material, lo cierto es que es distinto, es más libro por decirlo de una forma simple. Por otro lado, eso de ser más hace también que ocupe más. Y es que conforme tu colección de libros aumenta no lo hace del mismo modo las dimensiones de tus librerías o estanterías, lo cuál hace que llegue cierto punto donde el espacio se convierta en más de un problema.

Cuanto al ebook, no cabe duda de que su mayor virtud es el hecho de que puedes portar contigo más de mil libros sin que te pese lo más mínimo, e igualmente no te ocupa espacio en casa. Esto conlleva que no te veas atado a la lectura con la que estás actualmente, sino que puedes decidir cambiar para leer otra cosa que te apetezca más en ese momento. En la misma línea, también sale más barato, pues por cuestión lógica en formato electrónico estos cuestan cinco veces menos (dependiendo de la novela, eso sí) que sus homónimos en papel.

¿Mejor o peor?

Tal vez aquí no sea una cuestión de qué es mejor y qué es peor. De hecho, muchas veces nos empeñamos en hacer listas de mejores y peores cuando las cosas no son realmente así. Diría que ambos, libros en papel y electrónicos, tienen su uso y su cabida.

Desde luego que ambos tienen sus pros y contras, de modo que no pienso que vaya a desaparecer el popular libro en papel en un medio plazo. Aunque sin duda sus ventas se han afectado por su competidor electrónico, eso seguro.